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Revolución Social

Es dentro de esta época (1910-1940) donde surge uno de los periodos de vida más terribles y desastrosos para nuestro país; originados por los enfrentamientos continuos que hubo entre: ejército porfirista, contra revolucionarios; gobierno establecido contra bandoleros y cristeros contra el gobierno federal, que en conjunto, desangraron grandemente al país y por consecuencia, al Estado de Guanajuato, que de un censo de población, realizado en 1910, con una población de 1, 081, 000 habitantes, se reduce a los diez años de lucha (1920) a solamente la cantidad de 860,000 habitantes.

Debido a que durante este tiempo en Cuitzeo de Abasolo, todos los hombres tenían que estar peleando en cualquiera de los ejércitos o grupos en lucha y las mujeres jóvenes; si eran encontradas, se las llevaban a servir a los hombres en los campos de batalla; las tierras del campo dejaron de sembrarse y por la falta de alimentos, se produjo una hambruna y falta de defensas en el organismo, que hizo aparecer la epidemia conocida como “La influenza española o fiebre amarilla”, misma que produjo casi tantos muertos como la guerra, llenándose de cadáveres por este motivo, el panteón municipal que existía, conocido como el panteón de las ánimas, causa que hizo se estrenara el que actualmente existe.

Sin embargo, en Cuitzeo de Abasolo; aun con todas estas problemáticas, surgen varios sucesos muy importantes, que en sí mismos, van a darle el verdadero sentido de vida a sus pobladores.

Características relevantes de este periodo

Para defenderse de los grupos de maleantes o antiguos revolucionarios, muchos de los habitantes de las rancherías y pueblos pequeños, tuvieron que emigrar a poblados más grandes, siendo esta la razón por la cual llegaron a Cuitzeo de Abasolo: los Vélez, que provenían de Peralta; los Vaca, de Labor de Peralta; los Martínez, de Novillero de ojos de agua y los Vázquez, entre otras familias, que llegaron de Maritas.

Así como estas familias se refugiaron en Cuitzeo de Abasolo, las familias de los ricos; protegían sus vidas y su patrimonio, cuando sentían que iba a ver peligro en Cuitzeo de Abasolo; trasladándose a Irapuato en donde tenían casa.

Cuitzeo de Abasolo, hoy Abasolo, es un lugar de contrastes debido a su situación geográfica “punto de cruce de las gentes armadas que; luchando por un ideal u otro, presionaban a los ricos lugareños e incluso, ellos mismos; a esconder las riquezas que habían acumulado; a través del tiempo o por medio de la rapiña, siendo ésta una de las causas de que existan los tesoros escondidos”.

Como no existían bancos en donde guardar su dinero, ni seguridad para sus familias, los ricos rancheros o hacendados utilizaron varios escondites para proteger: su riqueza, familia y alimentos, siendo los más conocidos: el tapanco (que consistía en un doble techo en cierta parte de la casa. huecos ocultos: en paredes o debajo del fogón, así como cuartos o túneles subterráneos, fondo del interior de las macetas, vigas, o dentro de algunos muebles.

Como la mayoría de los tesoros estaban manchados de sangre y muchos de los dueños no pudieron avisar a sus familiares (donde habían enterrado el tesoro) antes de morir, éstos fueron adquiriendo al paso del tiempo un poder mágico, que junto con la oxidación propia de los metales enterrados, debido a la humedad del subsuelo,  hizo: fantástico, misterioso y atrayente la existencia de los tesoros, apareciendo con ello, “los buscadores de tesoros”, que con aparatos detectores de metales u horquetas de madera, se daban a la tarea de buscar dichos tesoros y aunque la mayor parte de los buscadores, no encontró nada. Los que lo encontraron; por búsqueda o por accidente, se enazogaron, al penetrar el gas venenoso por su piel, con lo que morían pronto, o vivían una temporada, sufriendo el daño que les producía el azogue, en el momento de descubrirse el tesoro enterrado; no pudiendo por esa razón, disfrutar mucho tiempo del tesoro encontrado.